Un proceso de cuatro etapas diseñado para minimizar la intervención en su operación y entregar valor desde el primer día. Sin paros de planta, sin obra eléctrica, con responsables y tiempos claros en cada paso.
Nuestro equipo de ingeniería visita su planta, revisa los planos eléctricos y define los puntos de medición prioritarios: tableros principales y circuitos críticos. A partir de ahí instalamos la telemetría no invasiva mediante transformadores de corriente tipo pinza.
Todo ocurre con la planta en operación. No se corta energía, no se interviene el cableado y no se requiere obra. El despliegue completo se realiza, normalmente, en menos de cuatro horas.
Una vez activos los sensores, la plataforma comienza a capturar variables eléctricas segundo a segundo. En paralelo, configuramos su instancia: estructura de circuitos, umbrales de alerta y reportes alineados a los indicadores que realmente importan a su operación.
Con datos suficientes, nuestros algoritmos establecen los patrones normales de consumo de su planta y comienzan a señalar desviaciones: cargas fantasma, equipos ineficientes, picos fuera de horario y oportunidades concretas de ahorro.
Le entregamos hallazgos accionables, no solo gráficas. Cada anomalía se presenta con su impacto estimado para que pueda priorizar con criterio económico.
La plataforma queda operando 24/7 con reportes automatizados y alertas en tiempo real. Junto a su equipo revisamos resultados de forma periódica, ajustamos umbrales y verificamos el impacto de cada acción para sostener la mejora en el tiempo.
Agende una sesión con nuestro equipo de ingeniería. Evaluamos su operación y le mostramos cómo desplegar la telemetría sin detenerla, con tiempos y responsables claros.